Copyrighted: Lesan MoraCreo que ese tema lo hemos tratado en algún modo u otro todos los escritores del mundo. Bueno, no tan solo nosotros, si no cualquier ser humano, cualquiera que sea su genero, hemos cotilleado sobre ese tema en algún punto de nuestras vidas.— Y no lo nieguen, ya que todos sabemos que sería faltar a la verdad—. A nosotras se nos acusa de estar demasiado pendiente de ese pequeño detalle. Ahora, ¿que me dicen de ellos y de sus fetiches femeninos?. Para muchos tenemos las ojos a la altura de los pechos y cuanto más grandes sean estos, mucho mejor;(según su opinión). ¿Por qué les toca tanto la moral si mencionamos algo acerca del tamaño de cualquier parte de SU anatomía?. Tal vez por la propia inseguridad que a todos nos despierta nuestro físico, y siendo mala, tal vez por que nos juzgan por el mismo rasero, creyendo que al igual que su vista se desvía hacía nuestros… senos, la nuestra se encamina hacia la cremallera de sus pantalones. Al fin y al cabo ambos son atributos de nuestra sexualidad, de los que nos define cómo perteneciente a uno u otro género. Quizá por eso le demos tanta importancia. Ya que cuanto más grandes, más presentes están en nuestra vida, colocándonos dentro del grupo de los triunfadores, de aquellos que triunfan en la vida. —Si, vale, sé que no suena muy bien dicho asi. Y a lo mejor muchas voces se alzan contra mi—, no obstante, reflexionen acerca de ello. ¿Acaso ando muy desencaminada?
No pretendo afirmar que las mujeres no nos fijemos en el físico de un hombre. Somos seres humanos y cómo a todos, se nos entra por la vista; solo que somos más discretas. Y también he de puntualizar una cosa: solemos dar más importancia a ciertos detalles que muchos hombres pasan por alto. —Y aquí he de hacer un inciso para aclarar que esto es a titulo personal—. Para mi siempre ha sido más importante cómo un hombre sabe hacer el amor, que el tamaño del pene en si mismo. Aunque aquí hay otro cuestión que hay que valorar; todavía no he conocido a un hombre que no se declare el mejor amante del mundo. Con todo, esa es otra cuestión a lo mejor toco en otro articulo, ya que este no bastaría para abarcar el complicado ego de ciertos ejemplares masculinos…
Si, la sociedad ha evolucionado, ¿pero hasta que punto?. ¿En realidad una mujer puede ser sincera sobre aquello que más nos atrae del sexo opuesto?. Yo creo que sí. Y para ser honrada, muchas mujeres al ver pasar ante si a un hombre, es inevitable que se nos despiste la mirada hacia ciertas partes de la anatomía masculina. A mi en concreto, hacia la zona de la espalda que pierde su casto nombre, —vamos, lo que viene a llamarse trasero, culo y demás—…Eso sí, pese a que soy consciente de que esta sonando a topicazo, y por mucho que la apariencia no sea lo único que me mueve cuando conozco a un hombre, lo que me hace desearlo desnudo en mi cama. Eso es sencillo de encontrar, si estás un poco avispada hay mucho de eso cada viernes por la noche en cualquier bar. No, yo busco algo más.
Sé que no me voy a ganar muchas simpatías con lo que voy a decir y acepto que podría estar equivocada; soy humana y estoy hablando bajo mi prisma. Lo que busco es, y perdón por la expresión: Follarme una mente, una cabeza, un cerebro bien amueblado. Tener la llave que accede a cada recodo, en cada espacio, por más oscuro que este sea, y llenarlo ya no solo de erotismo y sexo, si no también de calidez y amistad. Crear un vínculo… Algo que es muy difícil explicar con palabras, pero que de algún modo deja rastro. Y encontrar eso en los tiempos que corre, es bastante arduo: Ya sea por que he tenido la desgracia de encontrarme con pocos hombres inteligentes en mi vida o por que no he sabido buscar a la persona idónea…
De acuerdo, estoy divagando. No estaba hablando de ese tema.
Desde el punto de vista femenino hay tantas opiniones que me sería imposible concentrarlas todas en apenas un folio: Las hay que lo prefieren grandes y gordas, y cuanto más mejor, las hay que prefieren más pequeñas o las hay que las prefieren finas y maleables, —“el perfume siempre viene en embase pequeño”, me confesó una amiga no hace mucho—, y así me pasaría horas y horas sin llegar a ninguna conclusión. Para mi el sexo no solo se hace con una poya y un coño, si no con todo el cuerpo y la cabeza. Tan importante como eso son unos buenos labios, unas manos hábiles, y una mente abierta a nuevas experiencias a nuevos caminos. Se que suena a vulgarismo, pese a que sea innegable. Justo eso es lo que lo hace tan especial a un buen amante: un conjunto de pequeñas cosas, sin importancia en apariencia, y que en el fondo marcan la diferencia a la hora de diferenciar el buen sexo del simplemente aceptable. No sé cómo era físicamente Casanova, pero estoy segura que su éxito no residía solo en su cara bonita o en tener un miembro gigantesco, —lo cual, todo hay que decir, desconozco—, sino que fueron un conjunto de pequeños detalles lo que le convirtieron en leyenda.
Ahora, si valoramos el hecho de que vivimos en una sociedad demasiado competitiva, no me sorprende que el tamaño haya ganado puestos en pos de la calidad; sin importar lo ridículos que se ponen algunos al se obsesionarse por semejante tema. Ahí demuestran que el infantilismo masculino no ha muerto. Y lo malo es que en la vida he sabido cómo reaccionar ante tales actitudes; por mucho apego que le tenga a la persona en si misma eso me hace replanteármelo... Es cómo si me descubriera una nueva faceta de él mismo, una nueva faceta que no me gusta. No obstante, opino que eso tiene algo que ver con el hecho de que nunca conocemos a una persona lo suficiente. (Bueno, en mi caso en particular, los hombre suelen ser el mayor de los misterios; por que de todas todas, no los entiendo).
Con todo esto, lo que pretendo explicar es que cada ser es único e intransferible, y lo que nos excita en el sexo es distinto. Por lo que pequeños detalles, los pequeños clichés, —y no me digan que la cuestión del tamaño no lo és—, deben ser destruidos en pos de una sexualidad más sana, más abierta y menos presa de convencionalismos sociales y de anacronismo antiguos. Tal vez así aprendamos a disfrutar más y a analizarlo menos.
6 El viento ha traido:
Pues nada que a ti el tamaño te da lo mismo....
Besos morbosos
No es que me de lo mismo, sino que considero importantes otras cosas aparte del tamaño...
besos
Mas claro agua.
Buena reflexión.
Un saludo.
Hola
Ke se passa? hay visto mismo ahora un texto y una foto igual!
Besos tengo novedad
Siempre se ha dicho en el caso de las mujeres que el aspecto físico no es importante a la hora de establecer relaciones con los hombres y que prestan más atención a otras cualidades de la personalidad a la hora de seleccionar pareja.
Hombres experimentados, maduros, estables, joviales, delicados, amenos, ocurrentes, responsables, seguros de si mismos , que sepan lo que quieren, de ideas claras, implicados, atentos, sensibles, graciosos, joviales, ingeniosos, amantes del hogar, confidentes, sencillos, sinceros, que les gusten los niños, que se involucren en la educación y cuidado de los hijos, que compartan aficiones con su pareja, trabajadores, cuidadosos, amantes, chistosos, divertidos, tiernos, detallistas..
El culo tambien cuenta???????????
Coincido con una opinión que leí por ahi en tu blog,lo que importa es el tamaño del cerebro, o las ideas, por lo demás el tamaño no importa.
Si importa si "ese" tamaño va acompañado de creatividad, magia, amor y mas amor.
Post a Comment